Sociedad

Los médicos siguen con la guardia alta

Osvaldo Saleh, médico cardiólogo del Hospital Álvarez y miembro de la Sociedad Argentina de Cardiología, comentó en diálogo con FRECUENCIA ZERO como impactaron las declaraciones de Alberto Fernández sobre la “relajación” del sistema sanitario en el personal de salud y advierte sobre la situación límite que se está viviendo en algunos hospitales porteños.

En el anuncio de las nuevas medidas que tomó el Gobierno nacional para hacer frente a la escalada de los casos de COVID-19, el presidente Alberto Fernández afirmó “el sistema de salud se relajó”. Esta frase desató la indignación de muchos trabajadores de la salud. Sobre este tema Osvaldo Saleh expresó : “Fue algo muy fuerte. Esperamos que el presidente recapacite, reflexione y se rectifique. No estamos para nada relajados, estamos trabajando a full. Incluso se está evaluando reincorporar a los profesionales que fueron escudados por alguna enfermedad personal como diabetes o hipertensión. Necesitamos más gente para poder hacer frente  porque no da abasto el hospital. En Hospital Álvarez históricamente tuvimos 8 camas de terapia intensiva, ahora se incorporaron dos terapias intensivas de 8 camas cada uno, pero en total hay 16 funcionando, estamos esperando habilitar las 8 camas restantes para este fin de semana.  Hasta en una camilla y un escritorio se ha internado gente, en el shockroom, pero no son las condiciones adecuadas.  Ahora va llegando cada día más gente y más jóvenes. Estamos atendiendo pacientes de un promedio de edad de 35 años”

Sobre el estado de las unidades de terapia intensiva del hospital y como su funcionamiento el profesional detalló: “Las terapias intensivas deben ser un 10% de la totalidad de camas. Por ejemplo nosotros teníamos 200 camas y siempre estuvimos por debajo,  solo 6 u 8 de terapia intensiva y sin respiradores, entonces la pandemia evidencia la crisis del sistema sanitaria. Aparte necesitas enfermeras, kinesiólogos, médicos capacitados, no son solo las camas. Los terapistas hacen guardia en terapia intensiva, tienen un stress muy grande, están muy mal pagos,  porque no solo reciben pacientes de COVID. La terapia intensiva es un área crítica, de mucha exigencia, de mucho stress, donde el personal está agotado.  Además con una enfermedad nueva como es el  COVID, donde hay muchas cosas que se están probando, el plasma, muchas drogas nuevas que se están probando,  incluso las vacunas, que parecen que son buenas, son muy recientes. Por eso decimos que el panorama está muy complicado, peor que el año pasado”.

Respecto a la posibilidad de incorporar a estudiantes avanzados de medicina para paliar la falta de personal , Osvaldo Saleh sostuvo: “Los estudiantes avanzados serían un buen recurso para cumplir ciertas tareas, sacar sangre, hisopar, tomar la presión , con todo el respeto que tengo con ellos. Para estar en terapia intensiva tenés que tener un entrenamiento, experiencia, tenés que saber intubar a un paciente, hacer una vía central, no son cosas que se hacen de un día para el otro, es necesario un entrenamiento que mínimamente debería ser de 6 meses a 1 año”.

Por último, el cardiólogo explica las divergencias  se suscitan con las cifras de ocupación de camas y explica porque afirman que el sistema sanitario está en alerta para no colapsar: “Ahora en el Hospital Álvarez están las 16 camas ocupadas, hay 8 camas vacías pero no tienen profesionales que las atiendan, entonces son inútiles. Para los funcionarios están libres, pero no se pueden tapar el sol con las manos, estamos al tope, estamos colapsados. Están el 100% de las camas funcionales ocupadas. Además tengamos en cuenta que no atendemos solo COVID, hay otra patologías que debemos atender y  en estas circunstancias no se pueden derivar a terapia intensiva”.

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