El Covid le pega directo al boxeo olímpico argentino

El nombre de Yamil Peralta está grabado en el olimpismo y el boxeo. Desde su inicio, el argentino obtuvo medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de 2011 y representó al país en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Río de Janeiro 2016. Además, cosechó una presea en un mundial y logró el campeonato latino y sudamericano. En su horizonte, sigue estando el sueño de campeonatos olímpicos y mundiales. Sin embargo, la pandemia del Coronavirus lo obligó a colgar los guantes para buscar otra salida: trabajar como recolector de residuos. «El boxeo profesional es muy complicado, si uno no pelea no hay plata», afirmó el púgil, pese a que su Curriculum le daría tranquilidad en otra parte del mundo. De todo modos, Peralta continúa su preparación, a fuerza de voluntad, para Tokyo 2021. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, describió su entrenamiento casero al volver del trabajo. Si bien le propusieron retornar a un gimnasio, priorizó su salud y la de su familia aunque no le represente la misma calidad física y técnica para subirse al ring. No obstante, considera que su esfuerzo quedará plasmado en algún momento.
Series que vuelven en agosto

El columnista especializado en cine, Luciano mezher, recomendó 5 series que estrenan en su mayoría en agosto.
La Cámara Hiperbárica, un tratamiento que promete

El médico de guardia del hospital Santojanni, Guillermo Keller, comentó los beneficios de la terapia hiperbárica en pacientes graves de Covid-19.
España: Vox anuncia que en septiembre presentará moción de censura al Gobierno

El presidente del partido ultraderechista español Vox, Santiago Abascal, ha anunciado que su grupo parlamentario presentará una moción de censura contra el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, el próximo mes de septiembre y ha llamado a apoyarla a todos los partidos que quieran evitar que España caiga «en la ruina, la muerte y la opresión». Abascal ha hecho este anuncio desde la tribuna del hemiciclo del Congreso durante el debate del Fondo de Reconstrucción europeo. El líder de Vox se ha dirigido especialmente al PP para recabar su apoyo, advirtiendo de que los españoles «no pueden esperar más» y no entenderían «estrategias y tácticas políticas». Durante su intervención, Abascal ha censurado la gestión del Gobierno durante la crisis del coronavirus y ha lamentado que ahora el Ejecutivo también sea protagonista «del peor rebrote». Es más, ha augurado que, si Sánchez sigue en el Palacio de la Moncloa el próximo otoño, los españoles serán «de nuevo los campeones de la epidemia y de la ruina». Abascal ha reconocido que Sánchez no es el «culpable de todo» y ha arremetido contra «el Gobierno comunista chino» como «responsable» de la pandemia, «ocultando» datos y «controlando y manejando a su antojo» a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por ello, ha pedido que España abandone la OMS y dedique esos fondos a la investigación de una vacuna contra el COVID-19, pero también ha pedido que China «indemnice» por «sus mentiras, se investigue si el virus tiene «un componente artificial» e incluso se impongan aranceles a sus productos si es necesario. Argentina En el primer anuncio de una medida de gobierno desde que comenzó la pandemia del coronavirus, el presidente Alberto Fernández presentó en la Casa Rosada la reforma judicial que mandará al Congreso, al señalar que «es necesario dignificar la Justicia». Bolivia El gobierno de facto presentó una demanda contra Evo Morales por «delitos de atentado contra salud pública» en la marcha en El Alto, ha indicado el ministro de la Presidencia, Yerko Núñez. Estos y otros temas en esta edición de ‘500 millones’.
El Hogar Obrero, 115 años de historia en la construcción del país

Adriana Kreiman, Presidenta de la cooperativa El Hogar Obrero, habló de la actualidad de la cooperativa que hoy cumple 115 años de historia.
«En Chile la derecha está dando ‘manotazos de ahogado'»

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, ejecuta el quinto cambio en su gabinete desde que asumió la presidencia en marzo de 2018. El disparador fue la aprobación de un proyecto de ley al que se oponía el Gobierno y que permite el retiro del 10% de los fondos personales de las AFP. Los nuevos nombramientos están directamente vinculados a esto. ¿Entre la vendetta y el premio? Barajar y dar de nuevo. Es lo que acaba de hacer Piñera en su Gobierno. A medio camino entre una demostración de ‘quién manda’, y algo muy parecido al rencor por la aprobación de una ley a la que se oponía, justamente el presidente decidió ubicar —¿o premiar?— en esos cargos a políticos que votaron en contra de la nueva normativa. Entonces, estalló la polémica. Con estos cambios «se acallan las voces más disidentes que estaba teniendo el Gobierno», sentencia al respecto el analista internacional chileno Pablo Jofré Leal. Estas mudas del Gobierno —en algún caso enroque— tienen lugar después de que el 23 de julio pasado el Congreso diera luz verde al proyecto de ley que permite a los chilenos retirar el 10 % de sus fondos de pensiones para aligerar el mazazo que la pandemia del coronavirus ha provocado en sus economías. Huelgan los comentarios del ejecutivo respecto a esta aprobación, cuando obtuvo 116 votos a favor, 28 en contra y 5 abstenciones en la cámara de diputados, pero no así sus acciones: Piñera decidió que algunos de los 28 legisladores que votaron en contra, ocupen ahora un lugar en su gabinete. De acuerdo a Jofré Leal, estos cambios obedecen asimismo a la propia crisis en la coalición gobernante derivada de necesidades económicas y sociales que el país estaba exigiendo, y que obligaron a la coalición de Gobierno a fragmentarse en función de apoyar muchas de las iniciativas que se pusieron en la mesa. Explica que la iniciativa del retiro de fondos previsionales para paliar la crisis económica del país, «dividió profundamente a aquellos que son más defensores del modelo neoliberal dentro del Gobierno, y aquellos que tienen un sentido más cercano a las necesidades sociales y que dijeron: ‘O apoyamos estas medidas de paliar la crisis en lo económico, o simplemente el país se nos incendia’». Eso provocó, de acuerdo al también periodista, que dos tercios del senado, y dos tercios de la Cámara de diputados votaran a favor del retiro de fondos previsionales, lo que a su vez generó una tremenda crisis al interior de Gobierno que se la había jugado por el rechazo a esta medida, y más bien imponer medidas económicas surgidas desde el seno de la Administración Piñera. Las nuevas ‘manos derechas’ de Piñera En esa danza de nuevos nombres en esos cargos de confianza, la que más ruido hizo fue la investidura como ministro del Interior a Víctor Pérez, senador del partido derechista Unión Demócrata Independiente [UDI], donde releva a Gonzalo Blumel quien estaba al frente de esa cartera desde octubre de 2019 cuando explotaron las protestas antigubernamentales, a las que sólo se interpuso el coronavirus. Al respecto, Jofré Leal observa que «nos encontramos ante un cambio en el gabinete en función, no sólo de la pandemia del COVID-19, sino también todos los efectos derivados de las protestas sociales o movimientos sociales desde octubre del año pasado a la fecha que han generado una crisis política, social y económica en el país, agravado indudablemente por la pandemia del COVID-19». El historial de Víctor Pérez muestra que fue alcalde de Los Ángeles, en la región de BioBío, entre los años 1981 y 1987, nombrado por la dictadura de Augusto Pinochet. También, diputado por cuatro periodos consecutivos desde 1990, y desde 2006 se desempeñaba como senador. La nueva configuración del gabinete anticipa que «se endurece la mano del Gobierno en virtud de las peticiones sociales, que tienen que ver con el cambio constitucional, con necesidades económicas, con necesidades políticas de reformas estructurales al país», señala Jofré Leal. «De ahí que se le llame ‘el gabinete del rechazo, porque gran parte de los que están ahí son personajes que se habían opuesto a la entrega de los fondos previsionales, que se oponen al cambio constitucional. Por lo tanto estamos hablando de personas que representan el ala más extrema, más dura de la derecha chilena que obedecen a seguir el modelo económico, político y social que ya lleva 48 años en el país», advierte el analista. «Se ha optado por nombres del ala dura del oficialismo, vinculados estrechamente a los resabios del pinochetismo. Una derecha que está dando manotazos de ahogado, y que a la hora de discutir sobre cambios estructurales, las contradicciones son tan evidentes que originan este cambio ministerial», remacha Pablo Jofré Leal.
COVID-19: denuncian negocio «inhumano» e «inmoral» de transnacionales farmacéuticas y biotecnológicas

Sacar el máximo rédito económico posible al sufrimiento humano que está causando el coronavirus. Es en lo que están centradas, en tiempos de pandemia, grandes transnacionales farmacéuticas y biotecnológicas, así como algunos Gobiernos. Un negocio «altamente inmoral», según denunció a Radio Sputnik Daniel Moraga, muy interiorizado en el asunto. Daniel Moraga conoce a la perfección la situación en el mercado de medicamentos dado que se desempeña como secretario ejecutivo de la Asociación Chilena de Farmacias Populares, a través de la cual vecinos de decenas de municipios del país reciben remedios a precios mucho más accesibles que los que asustan a la clientela de las cadenas privadas. Unos precios que son fruto del logro de la asociación de su derecho a buscar, dentro y fuera de fronteras nacionales, medicamentos alternativos para ofrecerlos luego a ciudadanos de Chile, donde «enfermarse, por ejemplo de cáncer, es en muchos casos una condena a la muerte por pobreza», dado «los altos costos que en general implican este tipo de enfermedades» en toda Latinoamérica, apuntó. Pero en el caso de COVID-19 los gigantes farmacéuticos y biotecnológicos se superaron a sí mismos, y no para bien, señaló Daniel Moraga, al citar ejemplos bien concretos y verdaderamente impactantes. Particularmente, indicó que el precio de coste del fármaco anticoronavirus estadounidense Remdesivir es de unos «10 dólares el tratamiento», mientras que la empresa que lo desarrolló «lo vende a 3.000 dólares el tratamiento». «Hablo sobre eso: sobre la gente que busca con el sufrimiento y en una situación de pandemia, generar riqueza para sus accionistas, que aparte es inhumano y altamente inmoral desde la perspectiva de cómo nos debemos cuidar entre nosotros, de una norma de convivencia básica. No puedo respetar a alguien que se conduce de esa manera, porque no está haciendo ni promoviendo la salud, sino que está solamente buscando plata», enfatizó. No descartó asimismo, que se trate de «una especulación inicial», donde la siguiente se haría a manos del Gobierno norteamericano que compró prácticamente todas las existencias para los próximos tres meses del Remdesivir, sin que quede nada para la mayor parte del resto del mundo. Y es que es muy probable que la Administración Trump vaya a vender el medicamento a los países necesitados «a un sobreprecio extraordinario», obligándolos hasta a «adquirir deuda» con EEUU, «otra forma de generar dominación», afirmó. Ante este escenario, Daniel Moraga apreció a las compañías cuya ética empresarial las lleva a «cobrar lo justo» por sus productos. En este contexto, destacó la honestidad del negocio farmacéutico y biotecnológico ruso, que exhibió una gran apertura y flexibilidad a la hora de negociar los suministros a Chile del fármaco Avifavir que demostró su gran eficacia en el tratamiento del COVID-19, y que pronto llegará a la nación suramericana. Un avance que fue posible en gran medida gracias a las gestiones del Comité Nacional para la Colaboración Económica con los Países de América Latina, con sede en Moscú, y el aporte personal de su directora general, Tatiana Mashkova, apuntó. Según Daniel Moraga, el creciente interés en Latinoamérica por las soluciones que ofrece Rusia en la lucha contra el coronavirus irrita visiblemente a los ‘monstruos’ transnacionales del sector. De allí la campaña de desprestigio contra remedios rusos que se promueve en la prensa occidental, algo que calificó como «una guerra muy sucia».
Gran conferencia de Vladímir Putin sobre coronavirus

El jefe de Estado ruso, Vladímir Putin, presidió una gran teleconferencia con ministros y dirigentes regionales, dedicada a la segunda etapa de la lucha contra la propagación del nuevo coronavirus en Rusia. «En la presente etapa Rusia consiguió revertir la situación de la COVID-19 merced, en buen grado, a los esfuerzos abnegados de los médicos. Ahora las regiones están librándose paulatinamente de las restricciones obligadas y la economía empieza a recuperarse. Pero aún es temprano para tranquilizarse», subrayó el presidente Putin. El mandatario ruso apuntó que «en general, hemos podido neutralizar un desafío sin precedentes, repeler el embate de la epidemia». «No obstante, quiero decir que la situación sigue siendo complicada y puede desviarse hacia cualquier lado. Es imprescindible tomar todas las medidas profilácticas y preventivas para tratar de evitar nuevas restricciones», precisó Putin. Por su parte, el viceministro primero de Industria y Comercio ruso, Serguéi Tsib, aseguró que Rusia es capaz de producir «hasta 14 millones de mascarillas al día pero actualmente usa ese potencial solo al 70 u 80%». Según el viceministro primero, las empresas rusas «cubren de sobra la demanda del mercado nacional” sin recurrir a las importaciones e incluso «exportan su producción y envían ayuda humanitaria». La vice primera ministra Tatiana Gólikova refirió en la reunión virtual con el presidente de Rusia que las vacunas rusas desarrolladas en el Centro de Epidemiología y Microbiología Gamaleyi y el centro Véctor «se consideran las más prometedoras». El presidente Putin, al resumir la teleconferencia que duró más de una hora y media, se centró entre otras cosas en la importancia de la vacunación. «Los requisitos clave que debe reunir la vacuna son la eficacia y la inocuidad probadas. Por eso es necesario proceder con la máxima corrección, acatando todas las exigencias y las reglas vigentes en esta esfera. La seguridad debe ser absoluta», dijo el líder ruso. Mientras tanto, Rusia llegó a 828.990 contagios de COVID-19 y 13.673 decesos asociados, al sumar en un día 5.475 y 169, respectivamente, comunicó el centro operativo nacional para la lucha contra la propagación del virus. «En las últimas 24 horas en Rusia se han confirmado 5.475 nuevos casos de COVID-19 en 84 [de las 85] regiones, incluidos 1.465 casos asintomáticos [26,8%]», dice el comunicado. En otro orden, la Associated Press difundió un artículo que versa sobre cómo la Inteligencia de Rusia está desplegando una campaña de desinformación sobre el coronavirus, según la cual, «antiguos agentes rusos publican información tratando de influir en los ánimos de los norteamericanos». Fuentes de la agencia informan que desde mayo hasta julio de este año, tres sitios anglófonos publicaron unos 150 artículos sobre el combate a la pandemia, los que ya sea respaldaban a Rusia o desprestigiaban a EEUU. Se asevera que «de esa manera Rusia busca influir en la marcha de las elecciones presidenciales» en EEUU convocadas para noviembre. Estos y otros temas en esta edición del programa El punto.
Cruzando los dedos por la vacuna de Oxford contra el Covid

La Universidad de Oxford avanza a paso firme con la vacuna contra el Coronavirus. Su etapa clínica ya está en proceso en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica, a la espera de buenos resultados para su distribución.
Tras Santa Sofía en Estambul, ¿viene el asalto a la Mezquita Catedral de Córdoba en España?

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, volvió a entrar en la historia. Esta vez por una medida que ha causado indignación en el mundo cristiano: volver a transformar en un centro de culto musulmán a Santa Sofía. Ahora, los musulmanes ya apuntan todas sus baterías contra la Mezquita–Catedral de Córdoba en España. Erdogan, el conmutador Mezquita, o lisa y llanamente, templo islámico. En eso fue convertida nuevamente la Basílica Santa Sofía después de 86 años, según dictamen del Concejo de Estado de Turquía el pasado 10 de julio, y refrendado por un decreto presidencial. Esto acabó con la su condición de museo decidida en 1934 por Kemal Ataturk, conocido como el padre del Estado turco moderno. Un Estado que paulatinamente ha ido abandonando su laicidad para posicionarse definitivamente como islamista. Construida entre los años 532 y 537, e inaugurada el 27 de diciembre de ese año por el emperador cristiano Justiniano, desde ese momento y por más de 1000 años Santa Sofía fue el templo más grande del cristianismo, para luego ser convertida en mezquita en 1453 tras la caída del Imperio bizantino a manos de los otomanos. Ahora, 86 años después de haberse convertido en museo, vuelve a ser templo de culto islámico abierto las 24 horas a rezos musulmanes. La polémica decisión que ha levantado la indignación en los feligreses cristianos alrededor del mundo, fue refrendada por el propio Erdogan el pasado 24 de julio quien dio lugar al primer rezo al leer Al Fatiha, la primera sura [capítulo] del Corán, al cual acudieron según el propio Erdogan, unos 350.000 musulmanes. Para el Dr. en Derecho y Dr. en Historia José Luis Orella, en este contexto hay que hacer dos lecturas: una interior y otra exterior. «La lectura interior es que Erdogan necesitaba galvanizar otra vez a las masas turcas para que le voten». El experto señala que no hay una necesidad religiosa de adaptarla como mezquita, habiendo tantas en Estambul. «Es con esa lectura electoralista política de intentar que los sectores más religiosos y conservadores vuelvan a votar y que Estambul vuelva a convertirse favorable al partido de Erdogan», añade Orella. ¿Al asalto de Al-Ándalus? El primer encontronazo internacional tuvo lugar este mismo lunes con la visita a Ankara de la ministra de Exteriores de España, Arancha González Laya. «Para España es importante que se mantenga el espíritu de este monumento que es una casa común para cristianos ortodoxos, católicos y musulmanes, y representa la herencia de la humanidad», manifestó la funcionaria española, quien recibió un duro golpe de revés de su par turco, Mevlut Cavusoglu. «Si no le he entendido mal, ha dicho que preferimos mantenerla como una casa común. Si ella se refiere a una casa común para preservar a Hagia Sophia como un lugar que es patrimonio cultural de la humanidad con todas sus características y que está abierto a todos, esto está bien. Pero si se refiere a que permanecerá como un lugar donde otras creencias también puedan rezar, no estamos de acuerdo con eso», sentenció. «Para un musulmán, una mezquita en la cual los musulmanes se reúnen y hacen oración, ya es un territorio que queda ya de por sí como perteneciente al islam. Por lo tanto, aunque lo pierda luego durante siglos, para esos elementos más radicalizados, sigue siendo una reivindicación permanente de poder volver. Otra cuestión es la manipulación política que en el presente se haga con ese tipo de manifestaciones», advierte el también profesor de la Universidad CEU San Pablo. A nivel de lectura externa de la decisión del Gobierno de Turquía de reconvertir en mezquita a Santa Sofía, Orella señala que afecta, por ejemplo a España. Y es que «uno de los grandes monumentos, como lo es la Catedral Mezquita de Córdoba, es una de las grandes reivindicaciones de los musulmanes españoles, en su mayoría en más de un 80% de origen marroquí, que reivindican el uso del templo para sí mismos debido a que fue anteriormente mezquita, antes del período de la reconquista, olvidándose que la mezquita se había reconstruido encima de una iglesia católica del período visigodo. Convirtieron en mezquitas todos los templos católicos que existían en la península en aquel momento», recuerda. «Para los musulmanes [convertir en mezquita a la Catedral Mezquita de Córdoba] es un punto muy fuerte, porque sería ya un poco como decir ‘bueno, estamos volviendo a situarnos, gracias al potencial demográfico marroquí, otra vez en suelo español’. Y son cuestiones con dinero procedente del Golfo Pérsico de propaganda, de presencia, de expansión, que produce esos puntos de fractura en la sociedad española con nacimiento de sentimientos muy críticos hacia esta situación y de quebrarse muchos puentes de paz» avisa el Dr. José Luis Orella.