Joaquín Sabina ha publicado el libro “Muy personal”, una colección de dibujos y notas manuscritas. Con este motivo, Diego A. Manrique lo ha entrevistado para “El País”.

En estos momentos,  Sabina parece sentir “un desinterés, un cansancio soberano” por la música. Al tiempo que prepara un nuevo disco, habla de dejar los escenarios: “En general, las nuevas canciones hablan del deterioro, tanto social como personal. Puede que sean la perfecta excusa para una gira de despedida. Una despedida de verdad, aunque haga luego cosas puntuales, como Miguelito [se refiere a Miguel Ríos]. La verdad es que puedo vivir perfectamente sin volver a pisar los escenarios. Eso hay que dejárselo a los chavales”.

Sabina reconoce su desapego por la música: “Si voy a ser sincero, hace meses que no pongo un disco. Estoy comprando la colección de los Beatles que saca ‘El País’ pero no los escucho. El primer domingo, estuve a punto de poner ‘Sgt. Pepper’ pero finalmente me dio pereza, no ando yo muy psicodélico”.

“Quitemos dramatismo a todas esas especulaciones. Estamos ante el mismo Sabina de siempre, locuaz y guasón, quizás más flaco, bien maqueado. A su alrededor revolotea una ‘garde du corps’ femenina, entre su gente y la de su editorial, atenta a sus necesidades, dice Manrique.

“Muy personal” es el resultado de la incapacidad de Sabina para la prosa: “Había firmado con Planeta un libro de memorias […] Pero resulta que soy un inútil para la prosa. Pasé un mes trabajando y no me da vergüenza reconocer que no me salió nada […] Para mí, escribir un poema es como resolver un crucigrama: las leyes de la rima te van llevando y así disimulas la falta de grandes ideas”. Finalmente fue la editorial la que hizo la selección de “anotaciones y garabatos, con mucho colorín” que Sabina iba entregando.

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