Turismo Social en tiempos de Coronavirus

Con una agenda complicada a raíz de las medidas preventivas por el COVI-19, el columnista y especialista en turismo social Gustavo Corvalán, no se privó de hacer un pequeño recorrido por las localidades de Carlos Keen y Villa Ruiz.
El proceso de modificación de la Constitución de Rusia en la recta final

Los cambios en la Constitución de la Federación de Rusia prevén la transferencia de una parte de los poderes presidenciales a ambas Cámaras del Parlamento. En concreto, la Cámara Baja obtendría el derecho a aprobar las candidaturas del primer ministro, de sus vices y de los ministros. Se propone aprobar las candidaturas para los cargos de ministros de Exteriores, del Interior, de Defensa, de Justicia y de Situaciones de Emergencia tras consultarlo con el Senado. Según la iniciativa, la Cámara Alta podría designar y cesar en el cargo, por recomendación del presidente, al fiscal general y a sus vices, así como cesar en sus cargos a los jueces de los Tribunales Constitucional y Supremo. Las enmiendas contemplan refrendar en la Constitución la indexación regular de las pensiones y garantizar que el salario mínimo no esté por debajo del mínimo de subsistencia. Vladímir Putin señaló en su intervención ante la Duma, que considera «inapropiado» eliminar de la Constitución rusa la limitación de mandatos presidenciales, ya que los cambios de poder son necesarios para garantizar la «dinámica de desarrollo del país». Tras la aprobación en la última lectura por la Duma, el proyecto recibió el pasado 11 de marzo el respaldo del Consejo de la Federación, la cámara alta de la Asamblea Federal. Los ciudadanos rusos votarán las modificaciones el próximo 22 de abril. Para ser aprobadas, las enmiendas deberán obtener más del 50% de los votos. Entre tanto, el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en una reunión con la prensa declaró que los países del P5 (cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: Estados Unidos, Rusia, China, el Reino Unido y Francia) podrían reunirse en el marco de la 75ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. «Ahora partimos de que las perspectivas para llevar a cabo esta reunión, tan indispensable tanto para nosotros como para la humanidad, efectivamente son muy positivas y muy grandes», dijo. El pasado 3 de marzo, el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, en una rueda de prensa afirmó que «el presidente de Francia (Emmanuel Macron), el líder de China (Xi Jinping) y, más recientemente, el presidente (estadounidense, Donald) Trump han confirmado que aceptan y apoyan esa propuesta». «Hay ciertas señales de que el Reino Unido también estará interesado en celebrar el encuentro de los países del P5», enfatizó Dmitri Peskov. Mientras, las bolsas de todo el mundo se derrumbaron después del mayor desplome de precios del petróleo en casi tres décadas. El 6 de marzo los países de la OPEP+ intentaron sin éxito reducir la extracción de crudo ante el exceso de oferta con el coronavirus de fondo. El mayor productor de petróleo, Arabia Saudí, anunció que bajaba el precio del suyo. La falta de acuerdo entre Rusia y Arabia Saudí fue el desencadenante. «En caso de necesidad el Banco Central de Rusia tomará medidas adicionales para proteger el mercado de los golpes externos», manifestó la vicepresidenta de la entidad bancaria Ksenia Yudáeva. Precisó que el Banco Central dispone de una amplia variedad de medidas, que ya mostraron su eficacia en «situaciones aún más duras», para estabilizar el sistema financiero del país. En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la invitación para visitar Rusia en las celebraciones del Día de la Victoria el 9 de mayo, confirmó a Sputnik un funcionario de la Casa Blanca. Según el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, la participación de Estados Unidos en el evento sigue siendo incierta. «Seguramente la dura lucha política que se protagoniza en los propios EEUU obliga a Trump a tomar precauciones. Es poco probable que el presidente estadounidense visite Moscú en el año electoral», considera el politólogo ruso y especialista en EEUU Dmitri Drobnitski. En opinión del experto, la propia idea de la visita a Moscú para los festejos del 9 de Mayo es inadmisible para la mayoría de los políticos estadounidenses En otro orden, el Consejo de Seguridad de la ONU se pronunció a favor del más pronto inicio de las conversaciones interafganas. Tal posibilidad abre el acuerdo de paz pactado entre EEUU y el movimiento radical Talibán. El 29 de febrero, el representante especial para la Reconciliación de Afganistán, Zalmay Khalilzad, y el cofundador del movimiento radical Talibán, el mulá Abdul Ghani Baradar, firmaron el acuerdo sobre la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán y el inicio del proceso de paz en este país asiático. El pueblo afgano ha obtenido la excelente posibilidad de poner fin a la guerra, a pesar de los graves problemas que tiene aún que resolver. Según el politólogo militar ruso Andréi Koshkin la presencia de EEUU en la región desestabiliza la situación. Estos y otros temas en el programa dominical «7 Días«.
El coronavirus se está comiendo a Occidente

El coronavirus ya es una pandemia. Bastó esta declaración oficial de la Organización Mundial de la Salud [OMS] para que el presidente de EEUU, Donald Trump, ordenara la suspensión de todos los vuelos desde Europa hacia su país. Inmediatamente cayó Wall Street y el resto de los mercados mundiales. La debacle se multiplicó. El Covid-19 se le fue de las manos a Occidente Fuera de proporción. Así es la expansión del coronavirus que a cada paso de su avance agrava la situación económica a nivel global de forma crítica, algo que en el caso de Europa se ve exacerbado está impulsado por la pésima gestión sanitaria que están llevando adelante sobre todo los países europeos. La OMS lo anunció con un tuit: «Hemos estimado que el COVID-19 puede ser catalogado como una pandemia». Así citó las palabras de su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Entonces, Trump salió a escena anunciando su decisión con un argumento incontestable: suspendería todos y cada uno de los viajes provenientes de Europa, excepto los de Reino Unido, debido a que la Unión Europea no había tomado medidas eficaces para prevenir la propagación del coronavirus. Y no le falta razón. La falta de una reacción eficaz a tiempo, de prevención y de contención hacen que hoy en Europa el virus campe a sus anchas, con claros focos gravitacionales que tienen a Italia en su núcleo, y donde gravitan muy cerca países como España, Francia, y Alemania. «Esto es un reconocimiento de en el marco de una economía globalizada e interdependiente donde se producen múltiples intercambios continuamente entre todos los países, tanto a nivel de recursos humanos, como a nivel financiero, realmente esta pandemia es imparable», reflexiona al respecto el economista José Luis Carretero Miramar. Europa y EEUU: un campo de orégano El analista incide en las grandes cotas que ha alcanzado el Covid-19, o SARS-CoV-2 como ya lo reconoce el Ministerio de Sanidad de España, en las que se ha transmitido a nivel global de una forma muy acelerada y con una capacidad de contagio muy grande. Carretero Miramar remarca las diferencias que hay entre las medidas tomadas en Asia y en Europa para combatir este flagelo. «Estamos viendo toda una serie de dinámicas que indican claramente la fase de decadencia en la que está el propio capitalismo occidental y sus poderes que no están pudiendo hacer frente de una manera clara a esta pandemia y están provocando dinámicas de pánico entre la población». El economista añade que además están provocando dinámicas de falta de seguridad de prevención de riesgos laborales, de medidas de protección entre la población, algo muy señalado tanto en Europa como en EEUU. Asimismo, observa que en EEUU las estadísticas que ahora mismo se manejan en relación con la pandemia son absolutamente irreales. «Se está hablando de un porcentaje de infectados o de muertos con respecto a los infectados que se reconocen, que es absolutamente irreal en el sentido de que es extraordinariamente alto y que sólo se puede entender desde el punto de vista de que la dirigencia norteamericana se ha desentendido completamente de la enfermedad, no se están haciendo tests, el propio sistema de salud norteamericano que es fundamentalmente privatizado y en el que muchos de los trabajadores no están cubiertos en modo alguno, hace que no se haga una intervención directa efectiva frente a la enfermedad y que por lo tanto las cifras que se están planteando desde el Gobierno norteamericano sean absolutamente falsas», subraya Carretero Miramar. El analista observa que en Europa se está viendo el caos más absoluto, «por lo menos en el sur de Europa, tanto en Italia como en España«. «Estamos viendo circunstancias de absoluto caos político y absoluto caos económico que van a impactar muy profundamente en la economía europea. Países que tienen una estructura económica fundamentalmente centrada en el turismo, están recibiendo un impacto económico brutal», abunda. Al poner como ejemplo a la Comunidad de Madrid, Carretero Miramar apunta a una «desorganización, falta de profesionalidad, y una dinámica absolutamente enloquecida en la que han entrado los poderes públicos madrileños». «Lo que se produce aquí [en España] es que hay un debilitamiento, una serie de recortes, una degradación de los servicios públicos, y entre ellos del servicio público sanitario. Y esto es lo que puede producir el pico de una pandemia –que de por sí tiene una peligrosidad que es real pero que no es tan exagerada como otras pandemias que se pueden tener en otros sitios–, que pueda colapsar el sistema sanitario público», concluye José Luis Carretero Miramar.
Coronavirus: milongas en cuarentena

A raíz de los casos de coronavirus, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, ordenó «restringir todas las actividades de alta concentración de gente que no sean esenciales para el normal funcionamiento» del distrito. Esto representa la prohibición de recitales, eventos de gran concentración de público, actividades para turistas y la presencia de personas en los espectáculos deportivos. Frente a esta pandemia, declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la comunidad tanguera se adelantó a Rodríguez Larreta y al presidente Alberto Fernández, quien declaró la emergencia sanitaria por un año a nivel nacional, y frenó las actividades de un símbolo porteño, hasta el 25 de marzo. Lo que significa que no habrá milongas, prácticas, shows, clases grupales y festivales. «Somos consientes de nuestra responsabilidad social. Por eso, elegimos cuidarnos entre todos», argumentaron mediante un comunicado. El presidente de la Asociación de Organizadores de Milongas (AOM), Julio Bassan, justificó la decisión ante dos factores. En primer lugar, la presencia de público extranjero, proveniente de las zonas afectadas; y en segundo término, lo que implica la actividad: la cercanía de los cuerpos al bailar tango. En este sentido, Bassan contó que hubo 10 contagiados en Europa durante un festival. «Se les pidió que hagan cuarentena, y 30 italianos, de los 110 que deberían haber quedado en cuarentena, se vinieron para acá y estuvieron pululando por algunos lugares», expuso. Por eso, «actuamos de urgencia para evitar cualquier propagación de este virus». A pesar de las consecuencias económicas, afirmó que priorizaron la salud de los trabajadores y espectadores. «Esta pausa es para ver cómo se desarrolla. Necesitamos el apoyo de los Ministerios de Cultura de Ciudad y Nación para poder resguardar el patrimonio. Esperamos un acompañamiento en todo esto», subrayó el referente, quien señaló la anticipación de la medida por falta de respuestas oficiales.
Programa para el fin de semana del 13 al 15 de Marzo

Una vez más el licenciado en turismo y columnista Gustavo Corvalán, anticipó las fiestas populares que tendrán lugar el fin de semana próximo. Como es costumbre del licenciado, llega con la agenda de las fiestas populares locales, provinciales y de alcance nacional, más convocantes.
Coronavirus: ¿chivo expiatorio de graves problemas del sistema capitalista?

Impacto económico a escala global. Es el que está teniendo y que tendrá el coronavirus durante algún tiempo, según lo aseguró de forma oficial la Comisión Europea cuando las cartas están boca arriba hace ya un tiempo considerable si tenemos en cuenta los tiempos vertiginosos de la economía. Los números desde Europa Estas conclusiones —o perogrulladas— a las que arriba la institución europea se fundan en algo que rompe los ojos: el tamaño del gigante asiático y el peso que tiene a nivel global. No obstante, matiza que de momento es imposible sacar los números en limpio que provocará el desastre. Así, el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, vaticinó que «tendremos un impacto, dado que China representa un 18% del PIB global […], pero todavía no es posible un análisis y una previsión seria. Se trata de una situación que evoluciona rápido y que seguiremos vigilando muy de cerca». Coronavirus: ¿razón o justificación? De este escenario, el economista Julio César Gambina extrae dos reflexiones muy generales. «La primera es que creo que en el capitalismo contemporáneo han encontrado una excusa fenoménica —un fenómeno— para poder explicar la crisis global del capitalismo y la expectativa que había ya desde hace un largo ‘rato’ de un colapso de la situación económica mundial, basada en los datos de tendencia a una recesión generalizada en los principales países capitalistas del mundo». «El segundo comentario es que el tema de fondo es una crisis, que empezada en el 2007-2008 con el epicentro recesivo del 2009, no termina de encontrar mecanismos de salida, tanto para el crecimiento de la productividad del trabajo, como para recuperación de la tasa de rentabilidad en los capitales más concentrados del capitalismo mundial, de los países capitalistas desarrollados», observa Gambina. El economista incide en que el coronavirus sirve a las partes interesadas como la explicación de la actual crisis, y en el que han encontrado un chivo expiatorio, ubicándolo en China, territorio donde emerge el virus, para explicar la importancia que tiene el gigante asiático en el crecimiento de la economía mundial. Gambina apunta al impacto que está teniendo el coronavirus en las bolsas de todo el mundo. En su opinión, «hay que verlo como a un fenómeno que agrava y agudiza problemas estructurales que están en el orden capitalista y que tienen que ver con un ciclo largo de crisis mundial donde lo que se busca son nuevos patrones de acumulación, nuevas estrategias para avanzar en la lógica de la producción y la dominación capitalista que hoy tiene epicentro en una búsqueda de reformas que se llaman estructurales, y que están siendo buscadas en todo el mundo, como son las reformas laborales y previsionales, lo que hay que leer como una ofensiva contra derechos largamente conquistados en luchas del siglo pasado». «Más allá de querer ver en el coronavirus un fenómeno especulativo, termina siendo un elemento más para condicionar a la población que en tiempos de crisis debe consensuar con cambios estructurales que suponen la pérdida de derechos», sentencia Julio César Gambina.
Fuera de juego

En esta edición de nuestro programa hablaremos de cómo los medios internacionales cubren la última crisis en Oriente Medio que esta semana ha puesto a Turquía y Siria al borde de una guerra abierta. Parece que por el momento esa guerra se ha evitado gracias al encuentro en Moscú entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, celebrado este jueves. Varios medios europeos destacaron en sus crónicas publicadas en la víspera de la visita de Erdogan a Rusia que el presidente turco viene a Moscú más solo como nunca: sin apoyo de la OTAN, ni tampoco de la Unión Europea. Semejante situación le ha dejado totalmente en manos del líder ruso, consideran algunos de nuestros colegas occidentales. «Turquía y Siria se acercan a una guerra abierta que Rusia intenta evitar», tituló en la víspera de la cumbre Putin-Erdogan el diario español La Vanguardia. Si lo entendemos a pie de la letra deberíamos decir «pobre Erdogan»: todos sus aliados occidentales le han dejado a solas con Putin. Pero la realidad parece totalmente diferente. Mientras Putin realmente ha apostado en el legítimo Gobierno de Asad lo que asegura una larga y fructífera presencia en Oriente Medio, el artificial «aislamiento» o «alejamiento» de Turquía de su tradicionales aliados de la OTAN y de la UE ha ido debilitando las posiciones de la Alianza y de Bruselas en la región. Parece evidente que las pérdidas sufridas por la OTAN y la UE a causa de algo tensas relaciones con Erdogán son más penosas y palpables en comparación con la «débil posición de Erdogan». Diría que la «muy débil posición» de Erdogan refleja la muy débil posición de Occidente en Oriente Medio y es resultado de la política occidental en la región de los últimos años. Rusia ha reiterado su posición al respecto en varias ocasiones y esa posición favorece poco a los planes de Truquía, según consta una crónica de la corresponsal de Telesur en Moscú. Desde este enfoque no es de extrañar que Erdogan viaje a Moscú para buscar una posible solución a la crisis con Siria y que Occidente siga con lupa sus negociaciones en el Kremlin. Hay que reconocer que algunos titulares de los medios internacionales en días anteriores a la cumbre Putin-Erdogan han sido bastante alarmistas. Por ejemplo, el diario español El País tituló a una de sus crónicas: «Turquía, Rusia y Siria se asoman al abismo de un conflicto abierto». A su vez Telesur advertía que «Rusia no garantiza la seguridad de aviones turcos en Siria», que a algunos pudo haber parecido casi una declaración de guerra. La cumbre de Moscú al final llegó como un balón de oxígeno para unos medios de comunicación y una decepción para otros. «Desde esta medianoche establecen un nuevo alto el fuego en la provincia siria de Idlib, donde la violencia se ha intensificado desde finales de febrero, cuando más de 30 soldados turcos murieron en ataques del ejército sirio», escribe en una de sus crónicas la edición en español de Euronews. «Rusia y Turquía firman una tregua en Idlib, el último bastión rebelde en Siria», titula Euronews. Varios medios internacionales destacan como el principal resultado de la cubre Putin-Erdogan el nuevo alto el fuego en la provincia siria de Idlib, donde la violencia se ha intensificado desde finales de febrero, cuando más de 30 soldados turcos murieron en ataques del ejército sirio. No obstante, algunos importantes medios europeos consideran que «el alto el fuego acordado, sin embargo, parece frágil». Eso es lo dice la crónica del diario español El País desde Moscú. El diario recuerda que último alto el fuego se rubricó el pasado 8 de enero y no se respetó. También destaca que Ankara se reserva el derecho a represalias en caso de un ataque de las fuerzas de Bachar el Asad, mientras Putin destaca que para Moscú sigue siendo crucial la integridad territorial de Siria. ¿Perdurará esta vez la tregua? se pregunta la edición en español de DW. Mundo entero espera los resultados de este encuentro. Y no es porque al mundo entero importe tanto el futuro de Siria, sino porque ha salido ya de los límites de Oriente Medio. La realidad es que la nueva escalada en torno a Idlib demuestra que el conflicto sirio tiene importantes repercusiones internacionales. Turquía abrió esta semana sus fronteras con Grecia a refugiados sirios tras el ataque contra posiciones militares turcas lo que Bruselas calificó como una medida de «presión migratoria con fines políticos». «Turquía abre sus fronteras con Grecia», titula a una de sus crónicas la edición en español de DW TV. Aquí llegamos otra vez a la pregunta de qué parte tiene más problemas a causa de algo tensas relaciones entre Turquía y la Unión Europea. Como hemos visto, las pérdidas sufridas por la OTAN y la UE por no encausar buenas relaciones con Erdogán son más penosas y palpables en comparación con la «débil posición de Erdogan». El diario español El País destaca el viernes que justo antes de sentarse con Erdogan, Putin discutió la situación en Idlib con el jefe del Consejo Europeo, Charles Michel, quien se reunió con el presidente turco en Ankara el miércoles. Según escribe El País, el Kremlin dijo que Michel informó a Putin sobre los esfuerzos de la UE para bloquear el flujo de migrantes. Como hemos dicho ya, la UE acusa a Turquía de desencadenar una «presión migratoria con fines políticos». No obstante, destacan nuestros colegas españoles, tras la cita con Putin fuentes del Gobierno turco recalcaron que el acuerdo con Moscú “no supone un cambio” en la política respecto a su frontera con la UE, donde ha abierto las puertas a los migrantes que quieran abandonar territorio turco. «Para que haya un cambio en este sentido, Turquía insta a la Unión Europea y a EE UU a cooperar en la solución del drama humanitario en Siria y a llevar a cabo medidas «de construcción de confianza», por ejemplo el despliegue de más baterías de defensa antimisiles
EEUU baraja conflicto nuclear como una opción política

El Gobierno de Rusia alertó este viernes que Estados Unidos se estaría planteando el uso de armas nucleares como una alternativa política. La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, hizo una declaración al respecto durante su rueda de prensa semanal. “Al parecer Washington decidió considerar el conflicto nuclear como una opción política real. Los estadounidenses modernizan su arsenal nuclear para dotarle de nuevas capacidades, lo que eleva la probabilidad de que las empleen”, declaró Zajárova. Zajárova indicó que genera preocupación, en particular, el programa de Washington para aumentar la gama de armas nucleares de baja potencia. El tratado START III de armas nucleares, que vence el 5 de febrero de 2021, es el único acuerdo que vincula a Rusia y Estados Unidos después de que Washington rompiera definitivamente en agosto pasado el Tratado INF de misiles de medio y corto alcance. La Casa Blanca hasta el momento no ha anunciado su intención de prorrogar el START III. En tanto, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en el marco de su visita a Finlandia, hizo en la rueda de prensa final en Helsinki unas declaraciones importantes. Destacamos que el ministerio de Defensa de Rusia comentó la situación en torno de la provincia siria de Idlib que sigue siendo la piedra angular del arreglo del conflicto en la República árabe. En tanto, el presidente de EEUU, Donald Trump, apoyó recientemente la iniciativa de Rusia de celebrar una cumbre de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, reveló el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, al hacer el martes el balance de su visita a Finlandia. China desplegó un nuevo escenario para la cooperación con Japón y Corea del Sur en la superación de las consecuencias económicas del coronavirus. China se propone adoptar medidas de apoyo específicas a las empresas con participación de inversiones de esos países. China puede crear en el ejército tropas de seguridad biológica. En palabras del portavoz del Ministerio chino de Defensa, Wu Qia, la epidemia de coronavirus puso en evidencia la importancia de la protección biológica. Estos y otros temas en el programa dominical “7 Días”.
Coronavirus: ¿una plaga mortal para la economía mundial?

La economía mundial también es un huésped del coronavirus, que le provocaría un bajón de un 0,1 y un 0,2% en las estimaciones de su crecimiento para 2020, y que en un principio se calculaba en un 3,3%. De ello dejó constancia la directora gerente del Fondo Monetario Internacional [FMI], Kristalina Georgieva. El cisne negro de los cisnes negros En una intervención en el Foro Global de Mujeres 2020 en Dubái, Georgieva apuntó días atrás que si el coronavirus se contiene de forma rápida, la caída brusca que sufriría la economía mundial sería seguida de una «recuperación muy rápida», lo que se conoce como una curva V. No obstante, estimó que aún es muy temprano para conocer el impacto exacto y real del virus. «Es evidente algo que se decía anteriormente, medio en broma, medio en serio, que decía que si la economía china se resfriaba, el mundo entero iba a sufrir», apunta el economista José Luis Carretero Miramar. El analista incide en que estos efectos han sido muy fuertes por las cadenas de suministros globales que en algunos casos se han detenido. «En otros casos además se ha producido un fuerte impacto sobre la economía china en el sentido de que el año nuevo chino prácticamente se ha paralizado, con lo que ha representado para las ventas y el consumo este gran gigante económico global; al mismo tiempo se han paralizado fábricas, tiendas, grandes empresas de distribución industriales internacionales; al mismo tiempo esto ha afectado a las cadenas industriales de valor internacionales», detalla Carretero Miramar. Pero hay alguien que parece que ya está absolutamente empapado en el conocimiento, y no es otro que el presidente de EEUU. Donald Trump, vestido de oráculo, vaticinó: «Mucha gente piensa que se va a ir en abril con el calor. A medida que el calor llegue. Normalmente, se irá en abril». Sin embargo, tras sus palabras llegó alguien que en primera instancia tendría más autoridad que él para saber qué rumbo puede tomar, o no, el coronavirus. El director de la Organización Mundial de la Salud [OMS], Tedros Adhanom Ghebreyesus: «Permítanme ser claro: es imposible predecir qué dirección tomará el brote de covid-19. Lo que sí puedo decir es lo que nos anima y lo que nos preocupa». Lo que sí se puede verificar, es que el coronavirus viene a ser el ‘cisne negro de los cisnes negros’, ya que en sus escandalosas predicciones anuales el Saxo Bank fue incapaz de predecirlo. «El coronavirus dio lugar a toda una serie de efectos económicos que son mucho más grandes de lo esperado, al margen de que también se han sobredimensionado en algunos momentos de una manera muy clara quizá con intencionalidades políticas», concluye José Luis Carretero Miramar
Recesión en Alemania: ¿un virus mortal para Europa?

Desplome. Fue el que sufrió la industria de Alemania en los últimos 12 meses en un 7%, mientras la caída de los pedidos de las fábricas nacionales no le van en zaga en este sentido: cayeron por debajo del 2%. En otras palabras, la producción industrial de la locomotora de la economía euro se hundió durante el pasado año 2019. Recesión. Una palabra que para la economía viene a ser como un sinónimo de ‘peste’, de un ‘virus’. Y recesión es la palabra que ahora va atada a la desaceleración que ha sufrido Alemania y que durante los últimos años fue burlada por muy poco, exacerbada por un cisne negro inesperado: el coronavirus. Pero si con ese virus no fuera suficiente, se suma algo que por sabido, no es menos peligroso para la situación económica delicada que enfrenta Alemania —y el resto de Europa por ósmosis—, y que son la guerra comercial iniciada por el presidente de EEUU, Donald Trump, quien además animó en una clara injerencia en otro país, a otro de los factores desestabilizadores: el Brexit. La desaceleración del ciclo expansivo también alimenta a este monstruo. De acuerdo a estos tres imponderables —guerra comercial, brexit y coronavirus—, «Europa sufre más porque no venía con tanta fuerza de crecimiento como lo venía haciendo el resto del mundo antes de la desaceleración del 2019, y como consecuencia, cuando el mundo se desacelera, Europa se desacelera más y Alemania sufre. Y sufre básicamente también porque su nivel de exportaciones se ve afectado por la guerra comercial», explica el economista Luis Palma Cané. Otro de los datos más inquietantes y reveladores de las dificultades que enfrenta Berlín es que sólo en diciembre pasado la producción industrial cayó un 3,5% respecto a 2018. Al respecto, Palma Cané señala que hay un escenario de la economía europea complicado, con un crecimiento lento, y apunta a que la Comisión Europea ha bajado las predicciones de crecimiento de este año consolidadas en alrededor del 1%. El analista incide en que al ser Alemania «la locomotora de la economía europea por ser la primera economía del bloque comunitario con más del 25% de su producto bruto, y la cuarta economía del mundo, lo que pase en Alemania pega fuerte a la economía de la UE, pero también a la economía global», indica el economista argentino. En este contexto, y consultada por Expansión sobre si la Unión Europea pueda acabarse si hoy hay unos ‘EEUU de Europa’, Alicia García Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico de Natixis y senior fellow del think tank europeo Bruegel, respondió afirmativamente. «El mundo ha cambiado y nuestro modelo ha desaparecido. Pero lo que más me preocupa es que en Europa no hay ninguna discusión de proyecto de nación. Desde Asia está más claro que el agua: hay demasiados Estados, y más estados que todavía quieren ser otro estado. Creo que esto nos paraliza. La verdad es muy simple: sin ser un Estado nación no podemos permitirnos ser, ya no una gran potencia, sino un área económica independiente de EEUU y de China. Si no, la Unión Europea se va a partir en dos: vasallo de China, vasallo de EEUU, y no va a haber más», respondió contundente García Herrero. Palma Cané coincide con este concepto. «Acá el punto crucial es si vamos a tener más o menos UE. Creo que es de vital importancia que la UE se consolide y termine de desarrollarse, porque la UE, más allá de la salida de Inglaterra que para mi es muy negativa, lo que está en juego acá es la integración de Europa: o consolidamos la Unión, o se desintegra», concluye Luis Palma Cané.