Frecuencia Zero FM

El largo camino de Mateo Sauma rumbo a sus primeros Juegos Olímpicos

A días del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, la delegación argentina vuelve a decir presente en disciplinas que crecen a pulmón y lejos de los grandes centros de desarrollo. Entre esos nombres aparece el de Mateo Sauma, esquiador de fondo de 21 años, oriundo de San Carlos de Bariloche, que tendrá su debut en la máxima cita olímpica tras haber participado en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno de Lausana 2020. En un contexto marcado por la falta de infraestructura, apoyo y visibilidad para los deportes invernales en la Argentina, el joven atleta representa a una generación que se abre camino a fuerza de perseverancia. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Mateo explicó que su llegada a estos juegos está atravesada más por la búsqueda de experiencia que por una expectativa de medalla. Consciente del poderío de las potencias europeas, el fondista remarcó que su objetivo es competir al mejor nivel posible y mantenerse dentro del grupo de países con los que puede pelear. “Son mis primeros Juegos Olímpicos y busco sumar experiencia y representar bien al país”, señaló, al tiempo que destacó el valor de haber compartido competencias previas con muchos de los rivales que enfrentará en Italia. El esquiador también describió las dificultades cotidianas para entrenar en la Argentina. Sauma contó que gran parte de la preparación se realiza sobre rollerski en rutas abiertas, donde la falta de cultura deportiva se hace sentir: bocinazos, insultos y situaciones de riesgo son moneda corriente. “No es que estamos ahí perdiendo el tiempo, estamos entrenando para representar al país”, remarcó. Su testimonio vuelve a poner en primer plano la distancia que separa el esfuerzo de los atletas de invierno del acompañamiento que necesitan para desarrollarse.

Dal Farra, liderazgo y fondo para soñar en Milano-Cortina 2026

A nueve días del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, la delegación argentina ultima detalles para una cita que volverá a tener representación albiceleste en disciplinas históricamente minoritarias. Del 6 al 22 de febrero, ocho atletas nacionales competirán en esquí alpino, esquí de fondo y luge, con la particularidad de que dos de ellos volverán a portar la bandera argentina en la ceremonia inaugural. Uno de esos referentes es Franco Dal Farra, esquiador de fondo nacido en Bariloche, que afrontará su segunda experiencia olímpica tras Beijing 2022. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Franco Dal Farra expresó que la ansiedad empieza a sentirse en la recta final, mientras ya se encuentra instalado en Val di Fiemme, sede de las pruebas de esquí de fondo. “Dan ganas de que llegue el momento, de entrar en la Villa Olímpica y empezar a vivir la rutina de los Juegos”, explicó, al tiempo que detalló cómo continúa su preparación en pistas alternativas hasta la apertura del circuito olímpico. El fondista remarcó la exigencia física de su disciplina, comparable a pruebas de resistencia como el maratón, y repasó un calendario que incluye competencias de 20, 10 y 50 kilómetros, además de pruebas sprint y por equipos. Dal Farra llega a Milano-Cortina consolidado como uno de los principales exponentes del esquí de fondo argentino. Iniciado en el circuito internacional en 2015, en 2026 alcanzó un hito histórico al convertirse en el primer argentino en completar el Tour de Ski, la competencia más prestigiosa del calendario mundial de esquí nórdico. Además, fue el mejor sudamericano en los Mundiales de Trondheim 2025 y Planica 2023. Designado nuevamente abanderado por la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Argentino, el barilochense asume ese rol con mayor madurez: “Hoy me siento un referente y trato de liderar con el ejemplo, llevando la responsabilidad de representar al país lo más alto posible”.

La Cocina de Sol y el desafío de ordenar un emprendimiento desde cero

En un contexto económico desafiante para las pymes y los emprendedores, Gisela Larzabal volvió a poner el foco en los comienzos: esos momentos fundacionales donde el entusiasmo convive con la incertidumbre. En esta oportunidad, conversó con Sol Arrettino y su marido, Sergio, creadores de “La Cocina de Sol”, un emprendimiento gastronómico que nació a partir de una situación límite y que se transformó en un proyecto con identidad, propósito y proyección. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Sol Arrettino repasó el origen del proyecto, atravesado por una pérdida laboral que funcionó como disparador. “Empezamos totalmente de cero, sin tener ninguna idea de lo que es un negocio”, contó, y recordó que al principio todo se hacía de manera artesanal, incluso la gestión: “Era preguntarle a amigos cuánto cobrar, cómo sacar el valor, cómo hacer esto o aquello”. La cocina, que había comenzado como una actividad terapéutica para bajar la ansiedad, se convirtió rápidamente en una salida laboral compartida: “Dijimos ‘bueno, vamos a salir con esto’, y arrancamos haciendo pastas en casa, hasta las dos de la mañana”. Para Sol, el diferencial siempre fue claro: “Queremos que la gente entre al local y sienta que está en un localcito de Puglia, que viaje a la cocina de la nona”. Por su parte, Sergio destacó el empuje inicial y el crecimiento acelerado del emprendimiento, pero también reconoció los desafíos que aparecen cuando el volumen aumenta. “A mano me encanta, pero es imposible llevar todo sin maquinaria y sin organización”, señaló. En ese punto, Larzabal fue contundente al marcar un aspecto clave para la sostenibilidad del negocio: dejar atrás la libreta y las planillas aisladas. Sol admitió que hoy lleva los números “con un Excel y una libretita”, pero recibió una recomendación clara: “No hay que ir a las tradiciones en la gestión. Cuanto antes puedan empezar a automatizar procesos administrativos, más fácil va a ser decidir qué producto conviene sostener, cuál ajustar y cómo crecer sin que el cansancio físico termine definiendo el rumbo del negocio”. Aunque “La Cocina de Sol” atraviesa una etapa fundacional, el mensaje fue claro: automatizar no es una meta lejana, sino una herramienta necesaria desde el comienzo.

Francesca Baruzzi vuelve a liderar a la delegación argentina en Milano-Cortina 2026

A 10 días para el inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, el esquí alpino argentino vuelve a tener una figura de referencia en el plano internacional. Francesca Baruzzi, atleta de 27 años oriunda de San Carlos de Bariloche, fue confirmada como abanderada de la delegación nacional, un rol que ya había ocupado en Beijing 2022. Con una extensa trayectoria iniciada en 2014, la esquiadora llega a su segunda cita olímpica en plena madurez deportiva, respaldada por resultados destacados como el Top 30 en el Campeonato Mundial de Cortina d’Ampezzo 2021 y otro Top 30 en la Copa del Mundo de Kranjska Gora 2025, además de sus sólidas actuaciones en la última temporada del circuito internacional. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Francesca Baruzzi expresó el orgullo que representa portar nuevamente la bandera argentina en un evento de esta magnitud y aseguró que vive esta experiencia con una intensidad diferente a la de Beijing. “Ahora me agarra mucho más preparada y con más experiencia. Estos últimos cuatro años trabajé para llegar en mi mejor momento”, señaló la esquiadora. Además, destacó la emoción especial que tendrá la ceremonia inaugural en Milano, con público presente y en un escenario emblemático como el estadio San Siro, algo que no pudo vivirse en la edición anterior, marcada por las restricciones sanitarias. De cara a la competencia, Baruzzi competirá en slalom, slalom gigante y super-G, y no oculta sus ambiciones deportivas. Si bien reconoce la dificultad de subirse al podio en un deporte dominado por potencias europeas y figuras como Mikaela Shiffrin, remarcó que su objetivo claro es lograr un diploma olímpico y pelear por un Top 8, especialmente en slalom gigante, su prueba más fuerte. Al mismo tiempo, valoró el crecimiento del interés por los deportes de invierno en Argentina y el surgimiento de nuevos referentes, y confió en que su recorrido pueda servir como inspiración para las generaciones más jóvenes que sueñan con representar al país en la nieve olímpica.

Temor por la posible creación de un ICE en Argentina

El asesinato de un inmigrante durante una redada del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis volvió a poner en el centro de la escena las políticas migratorias impulsadas en Estados Unidos y el uso de fuerzas de seguridad para el control de inmigrantes en situación irregular. El hecho, ocurrido en el marco de operativos cada vez más frecuentes y agresivos, generó protestas y cuestionamientos por el uso de la fuerza letal, al tiempo que reabrió el debate sobre si ese tipo de mecanismos podrían replicarse en la Argentina, bajo el actual gobierno de Javier Milei. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Andrea del Mar, abogada especializada en derecho migratorio, explicó que ICE no es una fuerza creada por Donald Trump, sino una agencia que surge en 2003 tras la reforma de seguridad posterior al 11 de septiembre, cuando Estados Unidos adoptó la doctrina de la seguridad nacional. “ICE nace con una lógica de agencia de seguridad, con poder de localización de migrantes y de uso de la fuerza letal, aunque ese poder debería tener una interpretación restrictiva por la Corte Suprema”, señaló. Sin embargo, advirtió que en la práctica existe una “sobreactuación” y un uso discrecional que deriva en abusos, como ingresos a domicilios, controles en escuelas y procedimientos que terminan vulnerando derechos civiles. Consultada sobre la situación argentina, Del Mar alertó sobre el riesgo de avanzar hacia un esquema similar si se consolida la subordinación de la Dirección Nacional de Migraciones al Ministerio de Seguridad y la eventual creación de una agencia migratoria con brazo policial propio. “Si se autoriza una estructura de este tipo sin una reglamentación clara, se abre una zona gris muy peligrosa”, sostuvo, y advirtió que podrían multiplicarse situaciones de represión, violaciones al debido proceso y a los Derechos Humanos de personas migrantes. En ese escenario, remarcó que el control judicial suele llegar tarde: “Los procedimientos ocurren primero y el daño ya está hecho”.

Lucas Uzal y el béisbol que crece a pulmón en la Argentina

Con apenas 21 años, Lucas Uzal se consolidó como una de las caras visibles del crecimiento silencioso del béisbol argentino. Pitcher de la selección nacional y jugador surgido y formado en Vélez, en octubre pasado fue parte del equipo que consiguió la medalla de bronce en los V Juegos Panamericanos Sub 23 en Lima. A ese logro internacional se le sumó el reconocimiento de la Ciudad de Buenos Aires, que lo distinguió con el premio Jorge Newbery de Plata como deportista metropolitano destacado, un galardón que pone en valor no solo los resultados sino también el esfuerzo cotidiano en disciplinas que permanecen lejos del centro de la escena. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Lucas Uzal repasó sus inicios en un deporte poco habitual en un país atravesado por la cultura futbolera. “Arranqué a los seis años, casi de casualidad, por un vecino y por mi hermano, que fue el primero en engancharse con el béisbol”, contó. Desde entonces, su recorrido siempre estuvo ligado a Vélez, donde combina entrenamientos físicos intensos con una preparación mental que considera clave para un deporte “en el que se falla mucho y hay que resetear rápido”. Como lanzador, explicó, la exigencia es tanto física como psicológica: “Podés tirar cien veces en un partido y si una no sale, no te podés quedar en eso”. Más allá de su historia personal, Uzal también puso el foco en la situación del béisbol a nivel nacional y en los desafíos que enfrenta para ganar visibilidad. Reconoció que el crecimiento reciente estuvo impulsado en gran parte por la inmigración venezolana, pero señaló que todavía falta apoyo, difusión y televisación. “Creemos que tener un jugador argentino en las Grandes Ligas ayudaría muchísimo, como pasó con Ginóbili en el básquet”, sostuvo. Mientras tanto, el objetivo inmediato de la selección es clasificar a los próximos Juegos Panamericanos y seguir construyendo un equipo competitivo. “Más que pensar solo en resultados, la idea es mejorar todos los días y disfrutar del deporte”, resumió, con la mirada puesta en un sueño que, aunque lejano, empieza a tomar forma desde cada lanzamiento.

EE.UU y Brasil, los grandes faros del calendario electoral 2026

El 2026 tendrá un calendario electoral cargado de definiciones clave a nivel internacional, con comicios que no solo ordenarán la política interna de varios países, sino que también impactarán en los equilibrios regionales y globales. En ese escenario, algunas elecciones concentran una atención especial por su peso económico, político y simbólico, especialmente desde la mirada argentina, que observa cómo esos procesos pueden incidir en alianzas estratégicas, relaciones comerciales y dinámicas diplomáticas. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Felipe Galli, analista internacional y especialista en elecciones, señaló que el epicentro del año estará puesto en Estados Unidos y Brasil. En el caso norteamericano, remarcó la importancia de las elecciones legislativas de medio término, que podrían complicar seriamente la gobernabilidad de Donald Trump si los demócratas logran quedarse con la Cámara de Representantes. Según explicó, más allá de que históricamente el oficialismo suele perder en este tipo de comicios, el foco estará en la magnitud del resultado y, sobre todo, en la reacción del propio Trump frente a una posible derrota. En paralelo, Galli destacó que esos comicios también comenzarán a ordenar la interna republicana de cara a la sucesión presidencial de 2028. En Brasil, en tanto, subrayó que todo indica una probable reelección de Lula da Silva, favorecida tanto por una gestión considerada estable como por la debilidad de una oposición aún golpeada tras la inhabilitación de Jair Bolsonaro, lo que reduce las chances de un liderazgo competitivo de la derecha. Galli también mencionó otros procesos electorales que vale la pena seguir de cerca durante 2026:

Orden y planificación como claves para gestionar una pyme en 2026

El inicio de un nuevo año encuentra a muchas pymes y comercios en pleno proceso de balances, replanteos y toma de decisiones, en un contexto económico que dejó atrás la lógica de la urgencia permanente. Con un escenario más ordenado, pero también más exigente, la gestión económica y financiera vuelve a ocupar un rol central. En ese marco, la primera columna del año puso el foco en la necesidad de profesionalizar procesos, dejar atrás la improvisación y asumir que competir hoy implica planificación, control y lectura fina de los números. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Gisela Larzabal, especialista en crecimiento económico-financiero de pymes, explicó que durante años la gestión estuvo marcada por “apagar incendios” frente a la inflación, el dólar y las urgencias diarias, pero que ese modelo quedó obsoleto. “Hoy las empresas se destacan por calidad: de producto, de servicio, de procesos y de gestión”, señaló, y remarcó que vender ya no es solo bajar precios, sino conocer costos, márgenes y rentabilidad en un mercado donde el consumidor compara más y penaliza el desorden. En ese sentido, subrayó que la planificación impositiva y financiera dejó de ser opcional: “Si no planificás, pagás mal, pagás tarde o pagás de más, y cualquiera de las tres impacta directo en la caja”. Larzabal insistió en que uno de los errores más frecuentes es pensar que los presupuestos se arman en enero, cuando en realidad requieren análisis previo, objetivos claros y revisión constante. “Los presupuestos no pueden ser armados en enero, sino más bien desde septiembre del año anterior”, afirmó, al tiempo que propuso trabajar desde el primer trimestre en costos, gastos, sueldos, impuestos y procesos clave como comprar, vender, cobrar y pagar. Para la especialista, 2026 no es un año para repetir fórmulas del pasado, sino para ordenar, planificar y profesionalizar la gestión: “No se trata de volver a empezar, sino de empezar mejor”.

Un nuevo orden global y el límite del derecho internacional

La captura de Nicolás Maduro abrió un escenario de fuerte impacto en la política internacional, que tensionó el accionar de las organizaciones internacionales. Más allá del hecho puntual, el episodio reavivó el debate sobre la vigencia del derecho internacional, el rol de los organismos multilaterales y la reconfiguración del poder global en un mundo cada vez más marcado por la lógica de las esferas de influencia. En ese contexto, la posición que adopten países como la Argentina aparece como una pieza clave dentro de un tablero geopolítico en transformación. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Emmanuel Boente Brusa analizó que el caso venezolano expone una ruptura con el orden liberal internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial. Según explicó, la reacción moderada, o directamente el silencio, de potencias como Rusia y China frente a la captura de Maduro muestra un mundo donde las grandes potencias negocian territorios y zonas de influencia sin una defensa activa de normas comunes. Para el politólogo, este corrimiento deja al derecho internacional en un lugar frágil, más subordinado a la relación de fuerzas que a principios jurídicos universales. Boente Brusa advirtió además que los organismos internacionales quedan desdibujados en este nuevo escenario, con menor capacidad de arbitraje y control frente a decisiones unilaterales de los actores más poderosos. En ese marco, sostuvo que la Argentina deberá definir con claridad su alineamiento estratégico, entendiendo que el multilateralismo pierde peso y que los márgenes de autonomía se achican para los países periféricos. “Estamos volviendo a un mundo más crudo y realista”, señaló, donde la fortaleza política y económica será determinante para no quedar relegados en el nuevo concierto global.

El fútbol argentino y un 2025 de sorpresas

El fútbol argentino cerró el 2025 como un año atravesado por la imprevisibilidad, con campeones inesperados, rendimientos cambiantes y una fuerte carga simbólica dentro y fuera de la cancha. En un calendario cargado, con múltiples títulos y formatos, la temporada dejó más interrogantes que certezas, consolidando una sensación de paridad que atravesó a los equipos y puso en discusión los criterios para evaluar rendimientos anuales. En ese marco, el balance futbolístico se construyó más desde los procesos y los momentos que desde hegemonías sostenidas. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Matías Rechioni analizó que el año no tuvo un “equipo del año” indiscutido, sino etapas bien marcadas donde distintos clubes lograron destacarse. Valoró especialmente las consagraciones de Platense e Independiente Rivadavia como las grandes sorpresas de la temporada, además de remarcar el protagonismo de Rosario Central, Argentinos Juniors y Estudiantes en distintos tramos del calendario. “Fue un año de momentos”, sintetizó el periodista deportivo, quien señaló que la irregularidad general impidió que un solo equipo domine de punta a punta, incluso en el análisis de la tabla anual. A la hora de elegir al entrenador del año, Rechioni no dudó en destacar el trabajo de Nicolás Diez al frente de Argentinos Juniors, resaltando su propuesta futbolística y la competitividad lograda, aunque sin coronación. En cuanto a la selección argentina, el periodista sostuvo que el equipo llega al Mundial 2026 con una base sólida y una identidad consolidada, incluso demostrando comodidad en partidos sin Lionel Messi. Si bien consideró probable la presencia del capitán en la próxima Copa del Mundo, advirtió que su rol podría ser diferente, mientras destacó la fortaleza colectiva y el compromiso del plantel como los principales activos de cara a la defensa del título. Los campeones del año