
Francisco recibió el alta el pasado domingo en el Hospital Gemelli de Roma, tras permanecer internado cinco semanas por una neumonía bilateral. De esta forma, hizo su primera aparición pública desde el balcón del policlínico, desde donde se dirigió a los fieles que estuvieron acompañándolo durante este tiempo. Ahora seguirá su tratamiento en la residencia de Santa Marta, aunque sigue la incertidumbre sobre su continuidad al frente del Vaticano.

En diálogo con FRECUENCIA ZERO, el periodista italiano Guido Gazzoli, quien estuvo siguiendo la salud del pontífice desde Roma, explicó que la decisión de los médicos obedeció a su “frágil estado”: “se solucionó la neumonía, pero la infección permanece en un cuerpo débil; sigue respirando con mucha fatiga, pero el gran riesgo era que se agarrara una infección intrahospitalaria, por eso se tomó la decisión de que continúe su tratamiento en la Santa Sede”. Según Gazzoli, el Papa Francisco “tuvo dos momentos en los que tuvo el verdadero riesgo de morirse”, aunque los médicos lograron estabilizarlo a fuerza de antibióticos y oxígeno.
Sobre su continuidad, el corresponsal relató que “muchos cardenales que lo visitaban o tenían contacto con él le decían que diera un paso al costado, pero que él lo rechazaba diciendo que seguía vivo”. A pesar de su estado, el Vaticano confirmó un viaje del Santo Padre a Turquía y una recepción al rey Carlos III del Reino Unido. “Olvídense del viaje a Turquía; no puede subirse a un avión porque el aire acondicionado es peligroso para las personas con enfermedades respiratorias; en cuanto a la visita del rey se habla de que podría ser con seguridad sanitaria, pero todo puede cambiar”, afirmó Gazzoli.