Frecuencia Zero FM

Un nuevo orden global y el límite del derecho internacional

La captura de Nicolás Maduro abrió un escenario de fuerte impacto en la política internacional, que tensionó el accionar de las organizaciones internacionales. Más allá del hecho puntual, el episodio reavivó el debate sobre la vigencia del derecho internacional, el rol de los organismos multilaterales y la reconfiguración del poder global en un mundo cada vez más marcado por la lógica de las esferas de influencia. En ese contexto, la posición que adopten países como la Argentina aparece como una pieza clave dentro de un tablero geopolítico en transformación. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Emmanuel Boente Brusa analizó que el caso venezolano expone una ruptura con el orden liberal internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial. Según explicó, la reacción moderada, o directamente el silencio, de potencias como Rusia y China frente a la captura de Maduro muestra un mundo donde las grandes potencias negocian territorios y zonas de influencia sin una defensa activa de normas comunes. Para el politólogo, este corrimiento deja al derecho internacional en un lugar frágil, más subordinado a la relación de fuerzas que a principios jurídicos universales. Boente Brusa advirtió además que los organismos internacionales quedan desdibujados en este nuevo escenario, con menor capacidad de arbitraje y control frente a decisiones unilaterales de los actores más poderosos. En ese marco, sostuvo que la Argentina deberá definir con claridad su alineamiento estratégico, entendiendo que el multilateralismo pierde peso y que los márgenes de autonomía se achican para los países periféricos. “Estamos volviendo a un mundo más crudo y realista”, señaló, donde la fortaleza política y económica será determinante para no quedar relegados en el nuevo concierto global.

El fútbol argentino y un 2025 de sorpresas

El fútbol argentino cerró el 2025 como un año atravesado por la imprevisibilidad, con campeones inesperados, rendimientos cambiantes y una fuerte carga simbólica dentro y fuera de la cancha. En un calendario cargado, con múltiples títulos y formatos, la temporada dejó más interrogantes que certezas, consolidando una sensación de paridad que atravesó a los equipos y puso en discusión los criterios para evaluar rendimientos anuales. En ese marco, el balance futbolístico se construyó más desde los procesos y los momentos que desde hegemonías sostenidas. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Matías Rechioni analizó que el año no tuvo un “equipo del año” indiscutido, sino etapas bien marcadas donde distintos clubes lograron destacarse. Valoró especialmente las consagraciones de Platense e Independiente Rivadavia como las grandes sorpresas de la temporada, además de remarcar el protagonismo de Rosario Central, Argentinos Juniors y Estudiantes en distintos tramos del calendario. “Fue un año de momentos”, sintetizó el periodista deportivo, quien señaló que la irregularidad general impidió que un solo equipo domine de punta a punta, incluso en el análisis de la tabla anual. A la hora de elegir al entrenador del año, Rechioni no dudó en destacar el trabajo de Nicolás Diez al frente de Argentinos Juniors, resaltando su propuesta futbolística y la competitividad lograda, aunque sin coronación. En cuanto a la selección argentina, el periodista sostuvo que el equipo llega al Mundial 2026 con una base sólida y una identidad consolidada, incluso demostrando comodidad en partidos sin Lionel Messi. Si bien consideró probable la presencia del capitán en la próxima Copa del Mundo, advirtió que su rol podría ser diferente, mientras destacó la fortaleza colectiva y el compromiso del plantel como los principales activos de cara a la defensa del título. Los campeones del año

Un balance económico con promesas incumplidas y un futuro ajustado

El cierre de 2025 deja un panorama económico complejo para la Argentina, marcado por un crecimiento que no logró traducirse en una mejora generalizada y por tensiones financieras que se proyectan con fuerza hacia el año próximo. Aunque el gobierno celebró un rebote estadístico cercano al 4%, el resultado estuvo lejos de la expansión vigorosa prometida y se apoyó en pocos sectores dinámicos, mientras la industria, el comercio y la construcción continuaron en retroceso. En ese contexto, la discusión sobre la deuda y los vencimientos futuros volvió a ocupar un lugar central en el balance del año. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, el economista José Castillo cuestionó con dureza las expectativas oficiales y recordó que el presidente Javier Milei había asegurado que la economía crecería “como pedo de buzo”, algo que claramente no ocurrió. Según explicó, el crecimiento de 2025 fue apenas un rebote frente al derrumbe previo y no alcanzó para revertir la caída de sectores clave ni del consumo. Además, advirtió sobre el peso de la deuda externa y puso el foco en los compromisos que vienen: “en 2026 hay que pagar unos 17 mil millones de dólares, con vencimientos muy concentrados”, una cifra que consideró difícil de afrontar en un país sin acceso fluido al crédito ni ingreso sostenido de dólares. De cara al año próximo, Castillo anticipó un escenario de “crecimiento flaco”, estimado entre el 2% y el 3%, nuevamente impulsado por el agro, la energía y algunos enclaves exportadores. Sin embargo, alertó que el resto de la economía seguirá golpeada y que esa dinámica puede profundizar las desigualdades: “la economía se puede partir más”, sostuvo, al señalar salarios y jubilaciones deterioradas, consumo deprimido y un aumento de los problemas de endeudamiento de hogares. Para el economista, 2026 aparece así como un año de tensiones crecientes, con una recuperación débil y riesgos estructurales que seguirán sin resolverse.

Lautaro Rodríguez: entre el sacrificio y el orgullo de vestir la celeste y blanca

La selección argentina juvenil de handball volvió a subirse a un podio continental tras conquistar la medalla de plata en los Juegos Panamericanos Junior de Asunción 2025. En un torneo marcado por la paridad y la exigencia física, el equipo nacional mostró carácter y competitividad, consolidando un proceso que combina recambio, esfuerzo y proyección internacional. Dentro de ese plantel se destacó Lautaro Rodríguez, arquero surgido de San Fernando, que fue parte del recorrido albiceleste en Paraguay y sumó una nueva experiencia defendiendo el arco argentino. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Lautaro Rodríguez valoró el significado de la medalla más allá del resultado final y remarcó el camino recorrido para llegar hasta allí. “Detrás de esa medalla hay mucho sacrificio, mucho esfuerzo y un apoyo familiar clave”, sostuvo el arquero, que remarcó la importancia emocional de cada convocatoria. “Cada vez que te ponés la camiseta de la selección y escuchás el himno, se te pone la piel de gallina. Entrás a la cancha con una fuerza que no se puede explicar”, agregó, al recordar lo vivido en Asunción y en otros torneos internacionales. El juvenil también se refirió a las dificultades estructurales del handball argentino y al rol particular del arquero en un deporte todavía amateur. Rodríguez explicó que la falta de competencia de alto nivel y de recursos obliga a “buscar la manera de mejorar incluso fuera del club”, y llamó a los más chicos a no rendirse. “El que llega más lejos no siempre es el más talentoso, sino el más constante. El deporte siempre te da revancha”, aseguró, con la convicción de quien ya conoce el esfuerzo diario que implica representar al país.

 Reclamo sindical por un debate real sobre la reforma laboral

La reforma laboral impulsada por el gobierno abrió un nuevo frente de discusión en la agenda pública. El anuncio del envío del proyecto al Congreso reavivó tensiones con el movimiento obrero, que cuestiona la falta de diálogo previo y alerta sobre el impacto que podría tener en un mercado laboral marcado por la informalidad y la falta de crecimiento económico. En este contexto, la CGT insiste en que cualquier cambio debe partir de un debate profundo sobre el modelo productivo y las condiciones económicas que permitan crear empleo genuino. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Fernando Barrera, secretario de profesionales de UPCN, cuestionó que el gobierno haya avanzado sin convocar a empresarios, sindicatos y fuerzas políticas a una discusión previa. Para el dirigente, la clave no pasa por modificar leyes sino por impulsar un modelo económico capaz de generar trabajo registrado y de calidad. También criticó la idea de crear un fondo de indemnización, advirtiendo que incluso las pymes lo rechazan porque implicaría un costo adicional sin garantizar beneficios. En su análisis, Barrera remarcó que la Argentina necesita discutir el futuro del trabajo y del Estado, pero desde una perspectiva estratégica y no desde el ajuste. Planteó que la política debe generar ámbitos reales de debate para adecuar la legislación a las nuevas formas de empleo y a la realidad social de un país donde la informalidad alcanza a casi la mitad de los trabajadores. También llamó a repensar el rol estatal bajo un concepto de “Estado promotor”, capaz de impulsar sectores productivos, garantizar investigación científica y sostener políticas de desarrollo que permitan proyectar empleo, crecimiento y estabilidad para las generaciones que hoy ya no pueden planificar su futuro.

Argentina frente a un acuerdo desigual con Estados Unidos

El anuncio del marco para un acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos generó un fuerte impacto político y económico, especialmente porque la Casa Blanca difundió el contenido antes que el propio gobierno argentino. El entendimiento plantea una apertura amplia de mercados, compromisos regulatorios y alineamientos geopolíticos de gran calibre, en un contexto en el que la economía local atraviesa una caída de empresas, pérdida de empleo y dificultades para acceder al financiamiento internacional. Mientras el gobierno celebró el anuncio como un hito, aún no existe un texto oficial presentado en el país ni claridad sobre su eventual implementación. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, el economista José Castillo comparó este anuncio con el intento fallido del ALCA en los años 90 y 2000, señalando que la asimetría estructural entre ambas economías sigue intacta. Recordó que en aquel entonces incluso gobiernos latinoamericanos alineados con Washington ofrecían concesiones profundas, pero finalmente era Estados Unidos quien frenaba la negociación por presiones internas, especialmente del lobby agrícola. A su juicio, la situación actual repite esa matriz: Argentina es competidora, no complementaria, de EE.UU. en sectores claves como la carne, el maíz y la soja, lo que anticipa resistencias políticas dentro del propio sistema norteamericano. Castillo también advirtió que el marco divulgado por la Casa Blanca contiene varios “goles para Estados Unidos y ninguno para la Argentina”, incluso a ojos de economistas liberales. Señaló que sectores industriales nacionales quedarían expuestos a una competencia imposible de igualar si Argentina acepta productos estadounidenses bajo normas de EE.UU. sin certificaciones adicionales, lo que podría afectar a ramas como autopartes, maquinaria, química y farmacéutica, donde compañías locales de peso, como Bagó o Roemmers, quedarían en desventaja frente a laboratorios norteamericanos. Además, remarcó que la falta de información oficial genera incertidumbre incluso entre gobernadores y actores productivos: “Nadie sabe nada; solo conocemos lo que dijo Trump”. El economista también destacó que varios puntos del acuerdo exceden lo comercial y responden a una estrategia geopolítica de Estados Unidos frente a China. El compromiso argentino de adoptar estándares laborales y ambientales en la evaluación de terceros países funciona, según Castillo, como un mecanismo para justificar futuras restricciones al comercio con el gigante asiático. A ello se suma el reconocimiento de EE.UU. como jurisdicción adecuada para transferencias de datos personales, lo que abre la puerta a una ventaja regulatoria para gigantes tecnológicos norteamericanos frente a actores locales y regionales. Para el analista político, es improbable que un acuerdo integral avance sin pasar por el Mercosur, pero sí podrían aplicarse fragmentos que resulten funcionales a Washington. ¿Qué dice el marco para el acuerdo?

Mar del Plata: un festival que sostiene al cine y abre puertas a nuevas miradas

La 40° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata vuelve a convertir a la ciudad balnearia en el centro cinematográfico más importante del país. Único festival de clase A en América Latina, reconocido por la Federación Internacional de Asociaciones de Productores de Cine, combina competencia internacional, estrenos, restauraciones y actividades especiales. Además de atraer turismo cultural y acercar producciones del mundo entero, el festival se sostiene como un espacio clave para el intercambio entre directores, actores, estudiantes y público general, en una tradición que se remonta a mediados del siglo XX. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Magalí Cristoforo destacó que el carácter internacional del festival es determinante para su relevancia. Señaló que no solo permite disfrutar estrenos de distintos países, sino que abre lugar a nuevas voces, especialmente dentro del cine independiente, a través de secciones como Pantalla UBA o Panorama de Nuevos Talentos. También subrayó la importancia de mantener la categoría de festival competitivo, que lo sitúa en la misma escala que Cannes o Berlín, algo que “no es menor para la industria local” porque atrae obras diversas y fomenta el crecimiento de realizadores en formación. Cristoforo remarcó que el cine argentino conserva rasgos propios, particularmente en el ritmo narrativo, aún cuando convive con la creciente influencia de modelos internacionales. Si bien existe la crítica recurrente de que el cine nacional es “lento”, para ella ese tempo forma parte de su identidad artística y se vincula con cómo se buscan contar historias que dialogan con la memoria y el contexto del país. Sin embargo, advirtió que la atención del público está cambiando: la cultura de la inmediatez y el consumo veloz de contenidos dificulta sostener películas largas o complejas, lo que obliga a pensar nuevas estrategias para mantener el interés sin perder profundidad. Consultada sobre el presente del cine independiente, fue clara: hacer cine hoy “es difícil, pero no imposible”. Los costos de producción, la reducción de apoyos estatales y la necesidad de competir en festivales antes del estreno comercial imponen desafíos, pero la posibilidad de coproducción con otros países y la aparición de nuevas plataformas permiten sostener proyectos. Para Cristoforo, lo esencial es escribir, crear y persistir, sin dejar que las limitaciones económicas definan la imaginación: “El cine sigue vivo porque seguimos buscando contar algo”, afirmó.

El nuevo desafío de las Pymes tras las elecciones

Tras el cierre del calendario electoral, muchas pequeñas y medianas empresas comienzan a transitar una etapa de reacomodamiento. Durante años, el eje del manejo empresarial estuvo marcado por la incertidumbre macroeconómica: inflación, dólar, tasas y maniobras financieras que permitían “llegar” a fin de mes más que construir un crecimiento sostenido. Con un escenario que muestra ciertos signos de estabilización, aunque todavía frágil, especialistas en gestión advierten que se abre un nuevo momento para las PyMEs argentinas: uno donde la clave ya no estará en resistir, sino en ordenar, planificar y apostar a la calidad. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Gisela Larzabal, especialista en crecimiento de PyMEs, sostuvo que este contexto exige un cambio de mentalidad. “Hasta hace poco las empresas miraban el dólar todos los días, especulaban con los rulos financieros. Hoy eso ya no alcanza. El foco tiene que estar en construir empresas de calidad, rentables y con salud financiera real”, señaló. En ese sentido, explicó que este nuevo escenario obliga a las firmas a trabajar con datos, previsión y estrategias claras: “Este gobierno, más allá de ideologías, nos empuja a ser competitivos. Ya no se trata de sobrevivir, sino de ordenar los procesos y crecer con propósito”. Larzabal volvió sobre cuatro variables que considera centrales para garantizar la viabilidad de cualquier negocio: un beneficio positivo y suficiente (no solo ganar, sino ganar lo necesario para sostener y reinvertir), una caja positiva que permita operar sin asfixia, rentabilidades adecuadas por línea de producto (no vender más, sino vender mejor) y un balance equilibrado que evite el estrés financiero. Según explicó, la salud empresarial no puede depender más de diferencias de cambio o maniobras coyunturales: “Si pagás antes de cobrar, te quedás sin oxígeno. Y si tu utilidad no está planificada, no sabés hacia dónde vas. Hoy la gestión es brújula”. De cara al final del año, Larzabal señaló que muchas empresas llegan con tensiones por la caída del consumo y la presión que generan sueldos y aguinaldos, pero insistió en que la salida no vendrá de apostar a “golpes de suerte” o especulaciones, sino a la planificación. Destacó además la importancia de invertir en automatización y herramientas de inteligencia artificial para tomar mejores decisiones y liberar tiempo para gestionar. “Las elecciones pasan, pero la gestión queda. Hoy no gana el que vende más: gana el que gestiona mejor”, concluyó.

La juventud como espejo de los cambios sociales

La historia de la juventud en la Argentina revela mucho más que modas o estilos: expone transformaciones profundas en la educación, el trabajo, las relaciones familiares y las formas de entender el poder y la autoridad. Así lo plantea Valeria Manzano, doctora en Historia Latinoamericana, investigadora del CONICET y autora de Historia de la juventud en la Argentina en los siglos XX y XXI. Su libro propone una mirada amplia sobre cómo las distintas generaciones fueron moldeando el concepto de “ser joven” en un país atravesado por la modernización, la escolarización y las culturas del consumo. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Manzano explicó que la juventud, tal como hoy la entendemos, es una categoría social relativamente reciente. “Antes se pasaba casi sin transición de la infancia a la adultez, sin un período intermedio”, sostuvo. Ese cambio comenzó a consolidarse con el avance de la educación secundaria, que permitió prolongar los años de formación y generar un espacio propio para los adolescentes. La expansión de la escuela, sumada a la cultura de masas y al consumo, terminó de dar forma a una nueva identidad juvenil que se hizo visible en las grandes ciudades del siglo XX. Según la historiadora, en la actualidad vivimos una “hegemonización de la edad juvenil”, un ideal que abarca tanto a niños como a adultos. “Desde muy chicos se buscan referencias estéticas juveniles, y los adultos intentan no abandonar nunca esa categoría”, afirmó. Este fenómeno, potenciado por las redes sociales, la estética corporal y la cultura del fitness, convive con el acortamiento de la infancia y una prolongación de la juventud, que en muchos casos posterga decisiones como la maternidad o la paternidad. La caída de la natalidad en las grandes urbes, advierte, plantea nuevos desafíos sociales y económicos. Consultada sobre la llamada “generación de cristal”, Manzano consideró que la etiqueta simplifica una realidad compleja y diversa. “La juventud nunca fue homogénea: está atravesada por las diferencias sociales”, explicó. Si bien reconoce que las instituciones educativas se han vuelto más flexibles ante la ansiedad o la frustración de los estudiantes, advierte sobre el riesgo de una excesiva condescendencia. “No se trata de evitar la frustración a toda costa, sino de aprender a manejarla”, concluyó la autora.

El Socialismo Auténtico propone recuperar la soberanía y erradicar la pobreza

A poco más de una semana de las elecciones legislativas del 26 de octubre, el Partido Socialista Auténtico busca hacerse oír entre la multiplicidad de listas que compiten en la Ciudad de Buenos Aires. Con una trayectoria de más de cinco décadas en la militancia política, Mario Mazzitelli encabeza la propuesta socialista que apunta a reconstruir la soberanía nacional y revertir las consecuencias sociales y económicas de las políticas de Javier Milei. En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Mazzitelli sostuvo que el principal desafío del país es “salir de la locura económica” y devolverle centralidad al desarrollo tecnológico, la educación y la producción nacional. En esa línea, criticó duramente al gobierno por su endeudamiento y dependencia del capital extranjero, al que calificó como “un proceso de entrega de los recursos nacionales”. El candidato planteó que, de llegar al Congreso, su primera iniciativa sería una ley de ingreso básico universal e incondicional, destinada a combatir la pobreza infantil. Además, adelantó un paquete de proyectos que incluyen una batería de leyes contra la corrupción, una reforma tributaria orientada a la justicia fiscal y la eliminación de la prórroga de jurisdicción en causas económicas. También propuso una auditoría integral de la deuda externa para “abrir la caja negra de la corrupción que hipoteca la soberanía nacional”. Finalmente, Mazzitelli llamó a construir una gran convergencia nacional tras los comicios, que reúna a fuerzas políticas, trabajadores, empresarios y sectores académicos en torno a dos objetivos centrales: mejorar la calidad de vida del pueblo y recuperar el control soberano de las finanzas. “El primer punto es social, el segundo es la soberanía monetaria. Si no manejamos el dinero, no hay futuro”, resumió.