Roy Cortina, legislador de la Ciudad por el Partido Socialista, en diálogo con FRECUENCIA ZERO, habló sobre la adhesión al “Día Mundial de la Esclerosis Múltiple”, un proyecto que impulsó para que cada 30 de mayo los monumentos porteños se iluminen de color naranja, con el objetivo de concientizar a la población sobre la existencia y los efectos de esta enfermedad.

La esclerosis múltiple es una enfermedad que afecta al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), que padecen casi 3 millones de personas en el mundo. Con el objetivo de visibilizarla y concientizar a la sociedad, la Legislatura porteña tomó la decisión de iluminar puntos emblemáticos de la Ciudad con luz naranja, el color que se adoptó globalmente para identificar este padecimiento.

Roy Cortina, el impulsor de esta iniciativa dentro de la Legislatura, expresó: “Yo creo que el Poder Legislativo de la Ciudad tiene muchas funciones: las tradicionales de controlar, de sancionar leyes que resuelvan problemas y ordenen el funcionamiento de la sociedad de manera virtuosa y progresiva; pero muchas veces no se habla de la función de visibilizar problemas. Algunos de magnitud, de alto impacto, otros que quizás no sean masivos, pero son muy importantes, son estratégicos. Yo desde la Comisión de Salud trato de trabajar en estos temas, vinculándonos con organizaciones de pacientes, como Agite Naranja (esclerosis múltiple) y EndoHermanas (endometriosis), con pacientes de fibromialgia, que nos enseñan muchísimas cosas, como es el calendario internacional de colores para visibilizar todas estas enfermedades y dolencias, que simbolizan la lucha, como es el caso de la esclerosis múltiple con el color naranja. Estoy muy orgulloso de haber participado en la sanción de esta ley que visibiliza a una enfermedad de la que poco se sabe, pero que afecta a millones de personas en el mundo».

Acerca de cómo lograr que la sociedad se acerque más a los espacios institucionales y haya una participación más fluida con los representantes políticos, Cortina evaluó: “El nervio de la democracia actual es cómo darle una efectividad, un ‘uso’ más cercano y más potente a la democracia participativa, cómo darle mayor participación a la gente. En ese horizonte de que participe cada vez más gente, que es difícil de alcanzar, hay matices y distintas situaciones. Yo creo que en la Ciudad, por ser un distrito que plantea en su Constitución la democracia participativa, hay mucha gente que se mueve; ya sea por temas masivos o por temas que afectan a minorías intensas. Con esto quiero decir: personas que insisten, que vienen a la Legislatura, que presentan proyectos y que dan cuenta de la importancia de estos temas. También, hay una franja muy grande de gente que no se interesa por ninguno de estos temas. Por eso hay que hacer un trabajo grande con los comuneros, los legisladores para que esta mayoría apática genere un cambio cultural y se acerque a la Legislatura. A veces, una ley es la diferencia entre la vida y la muerte; todavía mucha gente no se da cuenta de esto. Todavía el sistema de comunas no ha sido explotado virtuosamente. Pero no hay que caer en el discurso de que esto no sirve para nada. Todo lo que sea ampliar la democracia es bueno, pero no es algo automático. Hay que seguir trabajando y estar atrás de este objetivo”.

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