En Ponele Rock charlamos con Luciano Cáceres, quién nos habló sobre los desafíos que implican sus trabajos teatrales unipersonales más recientes: Muerde y Paraíso. Mientras que el primero está de gira de despedida, el segundo espectáculo se muda tras agotar locaciones en el Teatro San Martín para unas diez únicas funciones a pedido del público en el Teatro Regio a partir del miércoles 15 de abril.
En la flamante puesta, Cáceres interpreta a Juan Valero, un empresario pragmático y despiadado que al someterse a un trasplante recibe el corazón de una trabajadora sexual dominicana que dispara una serie de transformaciones en él. «Es un material muy exigido, son 70 minutos sin parar con mucha intensidad física, vocal y emocional», explicó el actor, quién solo es acompañado en escena por distintas piezas de escenografía y cambios de vestuario.
También afirmó que la industria teatral y cinematográfica siempre se ha visto perjudicada: “estamos acostumbrados a que sea una tarea menor y que se crea que es sólo un entretenimiento”. El actor explica que si bien los actores son las caras visibles de los proyectos, “atrás hay 500 personas laburando”, por lo que es mucha la gente que vive de la industria.
Por último, Luciano nos contó sobre un momento anecdótico en el que -al no tener dinero para pilas- llevó un radiograbador enorme y un alargue a una audición en el Maipo frente a Norma Aleandro, Helena Tritek y Elio Marchi. “Pedí donde enchufarlo y armé una performance”, confiesa el actor, quién quedó seleccionado y debutó en Calle Corrientes junto a un gran elenco, en una obra protagonizada por Arturo Puig y Gabriela Toscano en Paseo la Plaza.
Ponele play y escuchá la nota completa.

