Con apenas 21 años, Lucas Uzal se consolidó como una de las caras visibles del crecimiento silencioso del béisbol argentino. Pitcher de la selección nacional y jugador surgido y formado en Vélez, en octubre pasado fue parte del equipo que consiguió la medalla de bronce en los V Juegos Panamericanos Sub 23 en Lima. A ese logro internacional se le sumó el reconocimiento de la Ciudad de Buenos Aires, que lo distinguió con el premio Jorge Newbery de Plata como deportista metropolitano destacado, un galardón que pone en valor no solo los resultados sino también el esfuerzo cotidiano en disciplinas que permanecen lejos del centro de la escena.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Lucas Uzal repasó sus inicios en un deporte poco habitual en un país atravesado por la cultura futbolera. “Arranqué a los seis años, casi de casualidad, por un vecino y por mi hermano, que fue el primero en engancharse con el béisbol”, contó. Desde entonces, su recorrido siempre estuvo ligado a Vélez, donde combina entrenamientos físicos intensos con una preparación mental que considera clave para un deporte “en el que se falla mucho y hay que resetear rápido”. Como lanzador, explicó, la exigencia es tanto física como psicológica: “Podés tirar cien veces en un partido y si una no sale, no te podés quedar en eso”.
Más allá de su historia personal, Uzal también puso el foco en la situación del béisbol a nivel nacional y en los desafíos que enfrenta para ganar visibilidad. Reconoció que el crecimiento reciente estuvo impulsado en gran parte por la inmigración venezolana, pero señaló que todavía falta apoyo, difusión y televisación. “Creemos que tener un jugador argentino en las Grandes Ligas ayudaría muchísimo, como pasó con Ginóbili en el básquet”, sostuvo. Mientras tanto, el objetivo inmediato de la selección es clasificar a los próximos Juegos Panamericanos y seguir construyendo un equipo competitivo. “Más que pensar solo en resultados, la idea es mejorar todos los días y disfrutar del deporte”, resumió, con la mirada puesta en un sueño que, aunque lejano, empieza a tomar forma desde cada lanzamiento.

