A nueve días del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, la delegación argentina ultima detalles para una cita que volverá a tener representación albiceleste en disciplinas históricamente minoritarias. Del 6 al 22 de febrero, ocho atletas nacionales competirán en esquí alpino, esquí de fondo y luge, con la particularidad de que dos de ellos volverán a portar la bandera argentina en la ceremonia inaugural. Uno de esos referentes es Franco Dal Farra, esquiador de fondo nacido en Bariloche, que afrontará su segunda experiencia olímpica tras Beijing 2022.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Franco Dal Farra expresó que la ansiedad empieza a sentirse en la recta final, mientras ya se encuentra instalado en Val di Fiemme, sede de las pruebas de esquí de fondo. “Dan ganas de que llegue el momento, de entrar en la Villa Olímpica y empezar a vivir la rutina de los Juegos”, explicó, al tiempo que detalló cómo continúa su preparación en pistas alternativas hasta la apertura del circuito olímpico. El fondista remarcó la exigencia física de su disciplina, comparable a pruebas de resistencia como el maratón, y repasó un calendario que incluye competencias de 20, 10 y 50 kilómetros, además de pruebas sprint y por equipos.
Dal Farra llega a Milano-Cortina consolidado como uno de los principales exponentes del esquí de fondo argentino. Iniciado en el circuito internacional en 2015, en 2026 alcanzó un hito histórico al convertirse en el primer argentino en completar el Tour de Ski, la competencia más prestigiosa del calendario mundial de esquí nórdico. Además, fue el mejor sudamericano en los Mundiales de Trondheim 2025 y Planica 2023. Designado nuevamente abanderado por la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Argentino, el barilochense asume ese rol con mayor madurez: “Hoy me siento un referente y trato de liderar con el ejemplo, llevando la responsabilidad de representar al país lo más alto posible”.

